la organización de los servicios, los objetivos a conseguir, las orientaciones y, por tanto, la atención, deben enfocarse en el usuario, en sus necesidades, demandas y deseos y, adaptarse a sus circunstancias y momento vital, siendo revisables con el paso del tiempo, para alcanzar un mayor ajuste a la persona con discapacidad.

La planificación debe dirigirse a proporcionar y coordinar los apoyos necesarios para que las personas con Síndrome de Down puedan realizar sus propias elecciones y alcanzar sus metas a corto, medio y largo plazo, previamente establecidas de forma conjunta con su profesional de apoyo, priorizando sus opiniones y necesidades, en todos los ámbitos de desarrollo de su vida.

Los ejes que vertebran la planificación centrada en la persona se resumen en los siguientes: